Situada en Villa de Leyva, uno de los pueblos más bellos de Colombia, la Casa Terracota se alza majestuosa, cautivando la mirada con su imponente estructura de terracota. Diseñada por el visionario arquitecto Octavio Mendoza Morales, esta casa es mucho más que una simple vivienda; es una obra maestra arquitectónica construida con materiales naturales de la zona.
Al explorar sus pasillos y espacios, te transportas a un mundo donde el arte y la naturaleza se unen, ofreciendo una experiencia envolvente e inspiradora a visitantes de todo el mundo. La Casa Terracota encarna la esencia misma de la creatividad humana e invita a todo el mundo a descubrir su magia en persona.
Historia y orígenes
Su historia se remonta a la década de 1990, cuando el arquitecto colombiano Octavio Mendoza Morales se embarcó en el ambicioso proyecto de construir una casa íntegramente en terracota. Sin embargo, la Casa Terracota es un proyecto sin fin, porque las posibilidades que ofrecen los procesos creativos que allí tienen lugar son infinitas, y siempre habrá algo nuevo que ofrecer. Morales, apasionado de la ecología y la arquitectura sostenible, quería demostrar las posibilidades que ofrecen los materiales locales y las técnicas de construcción tradicionales.
La construcción comenzó en 1999 y duró más de 17 años, hasta 2016, con Morales y su equipo trabajando a mano para dar forma a cada detalle de esta extraordinaria casa. Inspirado en las formas orgánicas de la naturaleza, Morales diseñó Casa Terracota como una escultura viviente, donde las líneas de la tierra se funden con los contornos naturales del paisaje circundante.
Octavio Mendoza Morales, nacido en 1949 en el departamento de Boyacá, es un arquitecto colombiano reconocido por su compromiso con la arquitectura sostenible y ecológica. Al promover el uso de técnicas artesanales tradicionales y materiales respetuosos con el medio ambiente, Mendoza inspira a una nueva generación de arquitectos a replantearse la relación entre el hombre y su entorno construido, dejando tras de sí un legado duradero e influyente en la arquitectura contemporánea.
Con el paso de los años, la Casa Terracota se ha convertido en mucho más que una casa; se ha convertido en un símbolo del ingenio humano, la sostenibilidad y la armonía con la naturaleza. Su fascinante historia y su impresionante aspecto la convierten en un destino obligado para viajeros de todo el mundo, deseosos de descubrir esta maravilla arquitectónica única.
La casa , totalmente funcional, fue diseñada inicialmente para ser un hogar donde Octavio pudiera vivir, pero con lacreciente atención que atraía y la creciente popularidad turística de Villa de Leyva, su ocupación se hizo difícil. Los visitantes llegaban sin permiso, interrumpiendo incluso los momentos más tranquilos, hasta tal punto que ya no era posible vivir en paz. Como resultado, la casa pasó gradualmente de ser un hogar a una atracción turística.
Las motivaciones de su creador, Octavio Mendoza Morales
Durante una conversación informal con una de sus sobrinas, Octavio reflexionó sobre la posibilidad de crear una casa poco convencional, donde pudieran fusionarse sus múltiples talentos. La sencilla pregunta que ella le planteó le interpeló profundamente: ¿sería capaz de utilizar el mismo material para hacer cerámica y construir una casa?
Este estimulante reto captó de inmediato su espíritu creativo. Así nació la idea que hoy, tras casi 20 años de duro trabajo, se ha materializado en la Casa Terracota.
Aunque Octavio Mendoza Morales no es oriundo de Villa de Leyva, este pueblo siempre ha ocupado un lugar especial en su vida. A lo largo de los años, ha observado con profunda nostalgia la transformación de este pueblo, antaño impregnado de la huella de los europeos que colonizaron estas tierras.
Estas ruinas, vestigios de los edificios erigidos por los primeros colonos europeos, son testigos de una época pasada en la que las técnicas arquitectónicas de los estados musulmanes, heredadas durante la ocupación española, dieron lugar a algunos edificios notables. Desgraciadamente, a pesar de los decretos destinados a proteger el patrimonio nacional, la ola de desarrollo turístico ha provocado la destrucción progresiva de estos preciosos testigos del pasado. Las nuevas generaciones de propietarios, movidos por intereses económicos, han abandonado los edificios tradicionales en favor de la modernización, borrando poco a poco la auténtica identidad de Villa de Leyva.
Este hecho entristeció profundamente al arquitecto, ya que estas casas rústicas, construidas por las manos de los campesinos con materiales de su tierra natal, encarnan la esencia misma de su identidad. La proximidad de Villa de Leyva al pueblo de alfareros de Ráquira subraya esta relación ancestral con la arcilla, el material humilde pero resistente que permitió a sus antepasados dar forma a su vida cotidiana.
Estos restos son mucho más que piedras dispersas; son los testigos silenciosos de nuestro pasado, los guardianes de nuestra memoria colectiva, y merecen ser preservados para las generaciones futuras.
La construcción de esta obra maestra
La Casa Terracota, de 500 m2, se construyó íntegramente con arcilla, sin barras de refuerzo, hormigón ni otros materiales de refuerzo. Todos los elementos, desde las encimeras de la cocina y los asientos hasta la cama y los baños, están fabricados con este recurso natural.
Funcionando con energía solar, la casa encarna un modelo de vida sostenible. Contrariamente a la creencia popular, Octavio Morales explica que el sol y el aire simplemente secaron las capas de arcilla durante la construcción. Para “cocinar” la casa, habitación por habitación, utilizó carbón de coque, que considera más respetuoso con el medio ambiente que el carbón vegetal.
Cada habitación se sometió a un proceso de combustión de 30 días, seguido de 30 días de enfriamiento, fortaleciendo los gruesos muros de la estructura. Morales llega incluso a afirmar que el fuego fue beneficioso, fortaleciendo aún más la casa.
La Casa Terracota se presenta como un laboratorio de exploración arquitectónica y artística, ofreciendo un terreno fértil para la aparición de propuestas alternativas tanto en el uso como en la decoración de los espacios. Y es cierto que la decoración interior es totalmente increíble, parece sacada de una novela de fantasía.
Información práctica: visitar Casa Terracota
¿Dónde se encuentra Casa Terracota?
Casa Terracota se encuentra a las afueras de Villa de Leyva, un pintoresco pueblo enclavado en los espectaculares campos colombianos y al que se puede llegar directamente en autobús desde Bogotá.
Desde la Plaza Mayor de Villa de Leyva (el centro del pueblo), es un paseo de 25-30 minutos. Utiliza Google Maps o Maps.me, es muy fácil llegar por tu cuenta. También puedes tomar un taxi.
Horarios y precios de Casa Terracota
Tarifas
Las entradas pueden adquirirse en línea o directamente en la taquilla de la Casa Terracotta ese mismo día.
Comprar entradas en línea en la web oficial
| Semana Temporada alta | Fines de semana y días festivos Temporada alta | Semana Temporada baja | Fines de semana y días festivos Temporada baja | |
|---|---|---|---|---|
| Adultos | 46.000 COP | 50.000 COP | 38.000 COP | 43.000 COP |
| 8-17 años | 28.000 COP | 30.000 COP | 23.000 COP | 27.000 COP |
| Mayores de 60 años | 37.000 COP | 42.000 COP | 32.000 COP | 37.000 COP |
| Alumno / Profesor | 25.000 COP | 27.000 COP | 28.000 COP | 31.000 COP |
| Persona con discapacidad | 25.000 COP | 27.000 COP | 21.000 COP | 23.000 COP |
| Menores de 7 años | Gratis | Gratis | Gratis | Gratis |
Horario
Horario de apertura: de jueves a lunes
Horario de apertura: de 10.00 a 16.50 horas
Temporada alta: vacaciones de fin de año I vacaciones de Semana Santa I vacaciones de mitad de año I puente de octubre.
La Casa Terracotta permanecerá cerrada el 21 de marzo y el 4 de abril de 2024.
El acceso a la Casa Terracota no es adecuado para personas con movilidad reducida.

Nuestro veredicto: ¡un lugar que no debes perderte!
La Casa Terracota es sin duda un lugar increíble. Aunque no somos especialmente aficionados a la arquitectura, este lugar nos sorprendió e intrigó mucho. Los detalles de la decoración, sacados de una imaginación bastante loca, te dan la oportunidad de perderte por un momento en tu subconsciente. Y pensar que la casa también es funcional, para poder vivir en ella a largo plazo, es impresionante. Los balcones y terrazas ofrecen magníficas vistas de los Andes.
Sin embargo, cuando la visitamos en 2019, se podía visitar sin guía. Hoy en día, se puede visitar el interior de la Casa Terracotta, el exterior y los jardines, con una audioguía, durante la cual Octavio Mendoza Morales relata los secretos y curiosidades de su obra. La visita dura un máximo de 1 hora y 15 minutos.


