En pocas palabras
¿Sueñas con descubrir el Pacífico colombiano del Chocó, y más concretamente El Valle? Entonces déjanos contarte nuestra experiencia de 5 días en este pequeño rincón del paraíso. Esta aventura podría ayudarte a decidir si éste es tu destino.
El Valle es una auténtica joya, aún intacta por el turismo de masas, excepto durante la temporada de ballenas. Durante nuestra estancia, tuvimos la suerte de sumergirnos en el corazón de una naturaleza virgen, donde la exuberante selva se funde con playas de arena dorada bordeadas por aguas cristalinas.
Cada día en El Valle era una nueva aventura. Exploramos cascadas escondidas en medio de la selva tropical y nos topamos con una increíble diversidad de flora y fauna. Los lugareños, siempre dispuestos a compartir sus historias y su cultura, añadieron una dimensión cálida y humana a nuestro viaje.
Los atardeceres, arrullados por los sonidos de la naturaleza y el murmullo de las olas, nos ofrecían una rara tranquilidad, propicia a la contemplación y la relajación. El Valle, con su auténtico encanto y sus impresionantes paisajes, nos ofreció una escapada inolvidable del ajetreo de la ciudad. Sumérgete con nosotros y descubre los tesoros de este rincón poco conocido del Pacífico colombiano, para inspirarte en su próxima aventura.
Nuestro viaje: unas vacaciones para disfrutar en abril, ¡incluso sin ballenas!
A diferencia de la mayoría de los visitantes, elegimos visitar El Valle en abril, fuera de la temporada de ballenas (de julio a octubre). ¿Por qué tomamos esta decisión? Por varias razones. En primer lugar, queríamos aprovechar el tiempo ligeramente más suave. Aunque abril no fue el mes más favorable, 2024 estuvo marcado por el fenómeno de El Niño, que provocó temperaturas más altas y precipitaciones más bajas de lo normal en Colombia. En segundo lugar, queríamos relajarnos y descansar, lejos de la afluencia de turistas dedicados a la observación de ballenas. Y así fue. La playa de El Almejal estaba prácticamente desierta, con menos de diez personas en su vasta y magnífica extensión. Finalmente, pudimos aprovechar las tarifas de temporada baja, lo que fue muy bueno para nuestro presupuesto. Pero no nos equivoquemos, tenemos la intención de volver algún día para la temporada de ballenas, en particular para explorar el Parque Nacional Natural Utría.
¿Cuándo viajar a El Valle?
Aunque se puede visitar El Valle durante todo el año, recomendamos planificar el viaje entre diciembre y marzo para aprovechar el clima más suave, o entre julio y octubre para avistar ballenas.
Frecuentación turística en El Valle
El número de turistas en El Valle, en la región del Chocó Pacífico colombiano, sigue siendo relativamente bajo en comparación con otros destinos más populares de Colombia. Esto se debe principalmente a su lejanía y acceso limitado, ya que sólo se puede llegar en avión desde Medellín. La temporada turística alta coincide con la de ballenas, de julio a octubre. Fuera de este periodo, la región atrae a viajeros que buscan aventuras auténticas, naturaleza virgen y tranquilidad con un toque rústico. El alojamiento en El Valle suele ser ecolodges o estructuras sencillas, aún alejadas de la industria del turismo de masas.
Clima en El Valle
El clima de El Valle, como el de toda la región, se caracteriza por una elevada humedad y abundantes precipitaciones durante todo el año. La región es una de las más húmedas del mundo. Goza de un clima tropical húmedo, con temperaturas generalmente estables de entre 27°C y 30°C durante todo el año. Los meses más calurosos van de diciembre a marzo, mientras que la temporada de lluvias se extiende de mayo a noviembre, con aguaceros frecuentes y a menudo intensos. Debido a este clima, se aconseja a los visitantes que estén preparados para condiciones húmedas y chubascos frecuentes, incluso durante la «estación seca». Para disfrutar al máximo de las actividades al aire libre, es aconsejable llevar ropa ligera y transpirable e impermeables.
Leyenda: Azul: aeropuerto – Amarillo: actividades y visitas – Verde: alojamiento
Programa: viaje de 5 días en El Valle
Te presentamos el programa de nuestra estancia de cinco días en El Valle. Esta vez optamos por la sencillez y optamos por un paquete todo incluido (alojamiento, comidas y actividades) a través del Ecolodge Playa Alegre. Elaboramos una reseña de cada día, que ilustra cómo transcurrió y cómo nos sentimos, para ayudarte a formarte una opinión realista. Ten en cuenta que nuestro viaje tuvo lugar a principios de abril, al final de la estación seca y fuera de la temporada de avistamiento de ballenas (de julio a octubre).
DÍA 1 – Llegada y playa
Nos encontramos en Medellín, una ciudad a la que tenemos especial cariño, listos para coger un vuelo en el pequeño aeropuerto Olaya Herrera, situado en el corazón de la ciudad (no confundir con el aeropuerto internacional José María Córdova, a las afueras de la ciudad). Los vuelos suelen salir por la mañana. Embarcamos en un pequeño avión de hélice Satena para un vuelo de unos 50 minutos. A través de la ventanilla, vemos cambiar y cambiar el paisaje, de los Andes a la selva, antes de sobrevolar la magnífica costa del Pacífico. El aterrizaje ya es una aventura: parece que rozamos la selva antes de que el avión toque tierra en una pista que aparece de la nada.
Aquí estamos en el aeropuerto de Bahía Solano, que, a diferencia de los aeropuertos habituales, es un sencillo patio de madera y chapa donde recogemos nuestro equipaje uno a uno. El calor y sobre todo la humedad nos golpearon de inmediato. La salida fue rápida y nos recibió uno de los responsables del Ecolodge Playa Alegre, donde nos alojábamos. Son 45 minutos de viaje en un viejo coche de los años 80, por una carretera a veces asfaltada, a veces de tierra y grava, a través de la selva hasta nuestro destino: el pequeño pueblo de El Valle y la playa de El Almejal, donde se encuentra el lodge.
Llegamos hacia las 12.30 y nos quedamos asombrados al descubrir el lugar: una inmensa playa bordeada de selva, con el lodge perfectamente integrado entre ambas. Estamos alegres. Tras un recorrido por la zona e instalarnos en nuestra cabaña (Venecia 3, que recomendamos), nos espera el almuerzo: atún a la plancha acompañado de una deliciosa limonada. La tarde de este primer día es libre, ideal para explorar los alrededores y disfrutar del Océano Pacífico, así como de la puesta de sol alrededor de las 18.00-18.30 horas.
La cena se toma bastante temprano, sobre las 18.45, para que el personal pueda volver a casa. Esa noche éramos los únicos en el albergue. La primera noche en el Chocó nos llama, arrullados por el sonido de los insectos (no tan lejanos) y las olas, en nuestra cama equipada con mosquitero.

DÍA 2 – Trekking por la selva y piragüismo en los ríos Tundó y Valle
El segundo día comienza con el desayuno hacia las 7 de la mañana, antes de salir a las 8 para una caminata guiada, aprovechando las temperaturas más suaves de la mañana. Situado al pie de densas colinas selváticas, el lodge ofrece acceso directo a este silencioso mundo verde. Emprendemos una caminata de unas 2 horas con numerosas paradas y en donde nuestro guía local comparte sus conocimientos sobre la flora y la fauna de la región.
Tuvimos la suerte de ver la famosa rana de colores Atelopus spurrelli, así como la temida “hormiga bala”, cuya picadura es una de las más dolorosas del mundo de los insectos. Por desgracia, no se veía ningún mamífero, a pesar de nuestras esperanzas de ver algún mono. Otras ranas se cruzaron en nuestro camino, pero no había rastro de las arañas Nephila, que suelen encontrarse en telarañas tendidas en medio de los senderos.
Tras dos horas de caminata de dificultad moderada (con algunas subidas, calor y humedad), nuestro guía nos condujo hasta el lindero del bosque, donde una pequeña cascada y piscinas naturales nos esperaban para un merecido descanso. También nos cruzamos con lagartos de Jesucristo y otras arañas, probablemente cazadores, que se movían rápidamente cerca del agua.
Reanimados, nos ponemos de nuevo en marcha por un sendero bordeado a un lado por selva y al otro por plantaciones de plátanos. Finalmente llegamos al río Tundó, donde nos espera una canoa de madera. Lo que sigue es un tranquilo viaje de 45 minutos por los ríos Tundó y Valle, sin motor, sólo con la corriente y algunos golpes de remo. Redescubrimos la atmósfera del Amazonas, atravesamos la selva con una calma relajante, avistamos pequeños caimanes y algunas aves zancudas, antes de que la corriente nos lleve de vuelta al mar y al pueblo de El Valle.
De vuelta al lodge para comer, la tarde es libre, perfecta para darse un baño en la magnífica playa de El Almejal. Por la noche, después de cenar, disfrutamos de una gratificante charla con nuestro anfitrión bajo las estrellas alrededor de una hoguera. Una forma estupenda de terminar el día, ¿no te parece?

DÍA 3 – Piscinas naturales y Playa Larga
El tercer día está marcado por el ciclo de las mareas. Después de desayunar sobre las 8 de la mañana, nos reunimos con nuestro guía del día anterior a las 9 de la mañana para una nueva aventura. Hoy emprendemos un paseo de 25-30 minutos por la playa de El Almejal hacía Las Piscinas. Estas formaciones rocosas retienen el agua del mar durante la marea baja, formando una serie de piscinas naturales: poco profundas, cristalinas, sin corrientes ni olas. Perfectas para darse un baño matutino y bucear.
Esta es una oportunidad ideal para llevar tu equipo y admirar el ballet acuático de pequeñas especies de peces, cangrejos escondidos en las rocas y erizos de mar (¡cuidado con los pies!). Tras unos 30 o 40 minutos de natación y exploración submarina, regresamos tranquilamente al lodge por la misma ruta. Nuestro guía, siempre atento, encuentra algunos cocos en la selva cercana, que nos proporcionan un refrigerio refrescante y bienvenido. Por el camino, divisamos un chulo de cabeza roja (un tipo de buitre) posado en una roca, observándonos.
De vuelta en el lodge, tenemos entre una hora y hora y media de tiempo libre antes de disfrutar de un delicioso almuerzo. Por la tarde, decidimos ir por nuestra cuenta a Playa Larga. Sólo hay que seguir la playa hacia el norte, pasando de nuevo por Las Piscinas. El paseo dura aproximadamente una hora y cuarto, prestando especial atención a las mareas: esta mañana, el camino estaba despejado, pero por la tarde se presenta marea alta.
Playa Larga, más salvaje y menos concurrida que Playa El Almejal, es un lugar ideal para disfrutar del océano con toda tranquilidad. Después de un momento agradable, regresamos al lodge para disfrutar de una magnífica puesta de sol sobre el Pacífico, finalizando un día rico en descubrimientos y relajación.

DÍA 4 – Parque Nacional de Utría e Isla Playa Blanca (snorkel)
¡Qué hermoso día en el Parque Nacional Natural Utría! Otro guía del pueblo nos recoge en el ecolodge y nos lleva a pie hasta El Valle, donde embarcamos en su lancha para dar un paseo de una hora mar adentro. Tuvimos la suerte de ver delfines a lo largo de la costa en la gran Playa Cuevita. Nuestro guía hace una pausa para que podamos observarlos antes de reanudar el viaje hacia Utría. En el horizonte se divisan pequeñas montañas cubiertas de selva que se sumergen en el océano Pacífico, evocando un paisaje digno de Parque Jurásico.
Finalmente llegamos a la entrada del parque, en la Ensenada de Utría, donde un funcionario muy amable nos recibió en una pequeña cabaña. Durante unos quince minutos, nos hizo una presentación del parque: cómo se creó, su flora y fauna, y los problemas medioambientales que conlleva. Incluso llegamos a ver algunos especímenes animales conservados en formol, como serpientes y escorpiones. Estas explicaciones en español son realmente muy interesantes.
A continuación, emprendemos una caminata de dos kilómetros que dura aproximadamente una hora y media. Atravesamos manglares sobre pontones antes de adentrarnos en un bosque seco y regresar finalmente al barco. Seamos sinceros, ¡es demasiado corto! Nos hubiera encantado explorar el parque varias horas más, en busca de animales. Por desgracia, ese día no tuvimos mucha suerte: desde el pontón sólo vimos algunos peces, una raya y cangrejos, y en la selva vimos colibríes y lagartijas, pero ningún mono.
Antes era posible pasar la noche en el parque, que ofrecía alojamiento en cabañas. Desgraciadamente, esto ya no es así. Una vez terminada la caminata, volvemos al barco para detenernos en el primer sitio de snorkel, “el barco”. Se trata de una lancha hundida hasta el fondo del agua, que sirve de refugio a ciertos animales marinos. Sin embargo, con la marea alta (unos seis metros de profundidad) y una visibilidad que no es del todo caribeña, no pudimos aprovecharla al máximo.
Tomamos el barco de vuelta a Isla Playa Blanca (diez minutos en barco). Aquí podemos bañarnos en pequeñas playas de arena y hacer snorkel junto a las rocas en aguas tranquilas y transparentes. Vimos una gran variedad de peces pequeños, y la isla es realmente preciosa. Durante todo el día, ¡estuvimos prácticamente solos todo el tiempo!
Finalmente, regresamos al lodge para un almuerzo tardío alrededor de las 15:00 horas. El resto de la tarde lo pasaremos disfrutando por última vez de Playa El Almejal, tomando el sol y dándonos un chapuzón en el mar. Un día memorable.

DÍA 5 – Salida y Opinión
¡Nuestro último día en este increíble lugar! Con un poco de tristeza saboreamos nuestro último desayuno en El Valle, antes de recoger nuestras cosas y resignarnos a partir. Para nosotros, la aventura continúa en Bahía Solano, donde nos esperan nuevos descubrimientos en la costa del Pacífico. Para los que salen del Chocó y regresan a Medellín, la mayoría de los vuelos salen por la mañana o a primera hora de la tarde.
Es hora de decir adiós a las maravillosas personas que hacen de este lodge un lugar perfecto para recargar las pilas. Esta estancia, aislada en el fin del mundo y fuera del tiempo, ha sido una experiencia extraordinaria en todos los niveles: desde las relaciones humanas hasta la organización, pasando por la gastronomía, las actividades y la infraestructura del lodge. Siempre la recordaremos como una experiencia inolvidable, con un único pensamiento en nuestra mente: ¡volver algún día! ¿Adiós a El Valle? No, ¡hasta pronto!
Nuestra opinión:
La naturaleza es la joya de esta región, y es importante recordar que, a pesar de la riqueza de su fauna, avistar multitud de animales no está garantizado. La suerte juega un papel crucial. Un buen consejo: acuerda con tu anfitrión y guía salir al amanecer, hacia las 5 de la mañana, cuando los animales están más activos. Así aumentará tus posibilidades de tener un encuentro inolvidable con la fauna.
La estancia en El Valle, especialmente en Playa El Almejal, es ideal para aventureros y personas acostumbradas a condiciones climáticas adversas y comodidades limitadas. Este destino no es recomendable para quienes busquen servicios que cumplan las normas internacionales de calidad, ni para los que tengan problemas de salud. Para nosotros, la costa pacífica colombiana, más salvaje y menos poblada, tiene un encanto incomparable. En comparación, la costa caribeña es más turística y más cara, pero ofrece actividades diferentes e interesantes. Recomendamos al 100% El Valle y Playa Alegre Ecolodge por su ambiente tranquilo, su ubicación ideal y su seriedad ejemplar.
Alojamiento en la playa de El Almejal: Playa Alegre Ecolodge
Ecolodge Playa Alegre está situado en la playa de El Almejal, a las afueras del pueblo de El Valle (15 minutos a pie del centro). Los paquetes con todo incluido incluyen alojamiento, todas las comidas y actividades, lo que es perfecto para quienes no quieren dedicar mucho tiempo a organizar su viaje.
El “ecolodge” es un proveedor de servicios turísticos que ofrece una alternativa al turismo de masas convencional. Estos establecimientos aplican prácticas ecológicas que benefician a la población local y son más respetuosos con la naturaleza, minimizando el impacto en el medio ambiente mediante prácticas de reciclaje y reducción de residuos e integrando la arquitectura con el entorno biodiverso de la selva tropical del Chocó, al tiempo que ofrecen comodidad y tranquilidad a los visitantes.
Nuestro veredicto: disfrutamos mucho de nuestra estancia aquí y estamos deseando volver.
El alojamiento: cabañas de madera en una hermosa finca
Además de estar justo en la playa, el lodge se encuentra al pie de colinas cubiertas de densa selva. El alojamiento consiste en sencillas y limpias cabañas de madera con camas provistas de mosquiteros. Cada cabaña tiene su propio cuarto de baño. No hay conexión Wi-Fi, salvo cerca de la cabaña principal (donde se toman las comidas), pero hay cobertura telefónica, con algunas intermitencias (el mejor operador es Movistar para esta región). Hay electricidad continua, así como enchufes para recargar accesorios. También hay un ventilador para los que sufren el calor, sobre todo por la noche. Seamos sinceros, no esperes encontrar un capullo acogedor y lujoso después de pasar el día bajo el calor y la humedad. Sin embargo, te adaptarás rápidamente, sobre todo porque sólo son unas pocas noches.
La propiedad cuenta con unas diez cabañas, todas bien cuidadas y rodeadas de palmeras y otros árboles exóticos. Un minilago artificial, ideal para observar a los lagartos Jesucristo (Basiliscus plumifrons) tomando el sol y corriendo por el agua, añade un toque único al lugar. El mar está a sólo cien metros y el albergue es vecino de otros establecimientos similares. Cuando estuvimos allí en abril, una temporada turística bastante baja, éramos los únicos huéspedes, excepto dos días en los que se nos unió otra pareja. La zona es tranquila, sin música alta, y por la noche, si se escucha con atención, se puede oír el sonido de las olas. Desde nuestro punto de vista, es un lugar excelente para alojarse si se busca un mínimo de comodidades pero aún así se quiere sumergirse en una atmósfera de “perdido en el fin del mundo” y buscar la tranquilidad.
Comida: comidas tan variadas como sabrosas
Las comidas son preparadas por los lugareños, que ofrecen platos tradicionales de la zona para el desayuno, el almuerzo y la cena. Aunque no se trata de un restaurante con menú a la carta, eso no impide disfrutar de las delicias que se ofrecen, sobre todo si te gusta el pescado. Comimos muy bien, con gran variedad de platos y mucho pescado para elegir. Los zumos de fruta fresca se agradecían especialmente por el calor.
Si tienes una dieta especial, como Caro, que es vegetariana, se debe avisar con antelación a los encargados para que puedan adaptar las comidas en consecuencia.
Las actividades
Como ya se ha mencionado, el albergue ofrece paquetes con todo incluido, incluidas las actividades in situ. Dependiendo de la temporada y de la duración de tu estancia, tendrás acceso a un número variable de actividades. En general, hay una actividad al día, de entre 2 y 5 horas de duración. Las actividades tienen lugar por la mañana, en horarios flexibles en función de las mareas para las actividades acuáticas, y puedes acordar los horarios exactos con el personal del lugar.
Esto te deja gran parte de la tarde libre, ideal para descansar y relajarte en la playa, o salir a vivir aventuras por tu cuenta. Por ejemplo, puedes ir a Playa Larga por tu cuenta o planear otras actividades a través de los contactos del lodge o directamente en el pueblo de El Valle.
Este equilibrio permite aprovechar al máximo la variedad de experiencias, tanto en el mar como en la selva, sin estar todo el día agobiado. Recuerda que hace calor y hay mucha humedad, lo que puede resultar agotador para algunas personas.
Precios: Estancia de 5 días en El Valle
Abordemos la pregunta esencial: ¿cuánto cuesta? En general, el precio de la excursión no es excesivo, ya que la mayoría de los gastos están incluidos. Sin embargo, el principal coste son los billetes de avión de ida y vuelta a El Valle.
Por nuestra parte, optamos por Playa Alegre Ecolodge porque no queríamos complicarnos la vida organizándolo todo y queríamos una solución con todo incluido (alojamiento, comidas y actividades). Y quedamos completamente satisfechos con su servicio. Dicho esto, es posible encontrar opciones más competitivas en otros lugares. Te recomendamos leer nuestro artículo sobre El Valle.
| Descripción | Personas | Precio por persona | Precio total |
|---|---|---|---|
| Plan Relax y Aventura de 5 días y 4 noches | 2 | 1.820.000 COP | 3.640.000 COP |
INCLUIDO
- Recepción en el aeropuerto de Bahía Solano y traslado al pueblo de El Valle, playa de El Almejal el día de llegada.
- Traslado al aeropuerto el día de salida.
- Alojamiento (Cabane Venecia 3 para nosotros) con baño privado, ventilador, hamaca y mosquitero en ocupación doble.
- Pensión completa (desayuno, almuerzo y cena por noche de alojamiento).
- Excursión en barco al Parque Nacional de la Ensenada de Utría (entrada al parque opcional).
- Visita guiada a la reserva natural.
- Paseo guiado en canoa por los ríos Tundó y Valle.
- Excursión terrestre a acuarios y piscinas naturales.
- Seguro de viaje.
- Souvenir (bolsa pequeña).
NO INCLUIDO
- Billetes de avión al aeropuerto de Bahía Solano.
- IVA del 19%, sólo para colombianos y extranjeros residentes en Colombia.
- Guía bilingüe.
- Propinas.
- Entrada a Bahía Solano adulto nacional, extranjero 30.000 COP (niño 10.000 COP).
- Tasa aeroportuaria de COP 8.000 en Bahía Solano el día de regreso.
- Entrada al Parque Ensenada de Utría de 72.000 COP / persona.
- Alcohol y bebidas, servicios no especificados en el plan.
Otras informaciones útiles:
- Se requiere un DEPÓSITO mínimo del 20% en el momento de la reserva. Es posible pagar el depósito (o el importe total) en línea (el alojamiento proporciona un enlace de pago a través de una plataforma colombiana, que en nuestro caso funcionó para un pago pero no para un segundo), o en efectivo.
- La ENTRADA y SALIDA están sujetas al itinerario del vuelo y serán gestionadas individualmente por la dirección del hotel.
- PENALIDADES en caso de cancelación: 100% del valor total del plan si el viaje se cancela por motivos personales – Si la cancelación es por fuerza mayor, el caso será estudiado por el hotel, quien establecerá los cargos y penalidades a que haya lugar de acuerdo con la Ley 300 de 1996 y sus decretos reglamentarios – En caso de pérdida de vuelo, cambio de nombre o fecha, se aplicará una penalidad del 100% del valor del plan.
Consejos para una buena estancia en El Valle
Aventura a lo rústico: pocas comodidades y condiciones meteorológicas difíciles
El Valle es un destino excepcional para descubrir otra cara de Colombia, muy distinta de la costa caribeña. Sin embargo, hay que estar preparado para el intenso calor y la elevada humedad, que pueden resultar duros para quienes sean sensibles a estas condiciones. Este clima también puede provocar un mayor cansancio. En cuanto al alojamiento, El Valle dista mucho de los estándares turísticos occidentales. Aquí no hay palacios ni hoteles de 4-5 estrellas. El alojamiento es principalmente en cabañas de madera, incluso en las opciones más caras, que ofrecen las comodidades básicas. Dependiendo de la ubicación, puede no haber wifi y la electricidad es limitada. Este viaje es una auténtica inmersión en la naturaleza y una vuelta a lo básico, lejos del lujo y las comodidades de la vida moderna.
Lleva suficiente dinero en efectivo
En El Valle no hay cajeros automáticos, por lo que es vital tener suficiente dinero en efectivo a mano antes de salir para cubrir todos tus gastos durante tu estancia en el Chocó.
Región lluviosa
Atención, el Chocó Pacífico colombiano es famoso por su clima tropical húmedo y sus abundantes precipitaciones durante todo el año, que lo convierten en una de las regiones más lluviosas del mundo.
Ropa adecuada
Elige ropa cómoda, ligera y de secado rápido. Elige pantalones y camisas de manga larga para protegerte del sol y los insectos. No olvides llevar una gorra o similar.
Bolsas impermeables
Lleva bolsas impermeables para proteger tus aparatos electrónicos, ya que la humedad es constante y los chaparrones pueden ser intensos, tanto en la estación seca como en la lluviosa.
Crema solar + Gafas de sol
Las temperaturas pueden ser muy altas y algunas actividades se desarrollan bajo la luz directa del sol. Protégete con crema solar biodegradable.
Medicamentos personales
Asegúrate de llevar suficiente medicación si sigues un tratamiento específico, ya que es difícil encontrar productos médicos especializados en El Valle.
Repelente de mosquitos
Lleva consigo un repelente de mosquitos que contenga DEET o IR3535, imprescindible en el Chocó, donde los mosquitos son omnipresentes en cuanto se aleja del océano. Opta por un producto especialmente diseñado para zonas tropicales para garantizar su eficacia.
No enciendas la luz por la noche
Si te alojas fuera del pueblo, sobre todo en Playa Alegre Ecolodge, toma precauciones contra las invasiones de insectos al anochecer. Para ello, evita encender las luces de tu habitación. Utiliza sólo la luz de tu teléfono para minimizar las molestias.


